
NÚMEROS PRIMOS. Así es como se titula el libro que me estoy leyendo ahora. Y al cual estoy enganchada. No puedo decir que sea de esos libros que se te quedan en la memoria permanentemente, pero su fácil lectura y la soledad de sus personajes me ha cautivado.
Soledad que a todos nos inunda en ocasiones. La soledad estando rodeados. O la búsqueda de esa soledad en ocasiones.
Tiempo atrás, tuve esas dos sensaciones juntas. Necesitaba buscar la soledad cuando ya me sentía sola rodeada.
Ahora el libro me ha transportado hasta esos dos años donde todo lo que me rodeaba era gris, oscuro. Y es que realmente así lo retengo en mi memoria. Como una película en blanco y negro, de miedo, de terror, donde todo me horrorizaba. Donde la soledad de mi cuarto me aliviaba y a la vez me consumía.
Dos años donde las desgracias me animaban y las alegrías me hundían.
Lo recuerdo como algo lejano, pero que en ocasiones aparece como un fantasma y me detiene temiendo que vuelva a aparecer.
Por suerte, con ayuda de todos y con fuerzas que saqué no queriéndome ver en ese estado lamentable donde un ser maligno se apoderaba de mis pensamientos, salí de lo oscuro al color.
Supongo que por eso ahora me encanta ver los colores por doquier, imaginarme países lejanos llenos de seres fantasiosos o dejarme llevar por una realidad que es bonita, si la ves con buenos ojos.
Y he aprendido que las cosas son como tú las ves. Grises o de colores, según con los ojos que las mires.
(Dibujo: micantimplora)
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